El poder del destino
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos. Arthur Schopenhauer
El hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma. Marcel Proust
Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder. Ralph Waldo Emerson
Me apoderaré del destino agarrándolo por el cuello. No me dominará. Ludwig Van Beethoven
Precisamente porque el destino es inmutable, la suerte depende de nosotros mismos. André Mauro
Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino. José María Pemán
Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia. Henry Miller
El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos.
Henri Frédéric Amiel
"No es necesario creer en la existencia de un destino poderoso e inexorable para hacerlo culpable de nuestros desaciertos, penas y frustraciones. No hay por qué llamar destino a lo que limita nuestro poder y capacidad de construir. Por el contrario, el destino ha de ser nuestra previsión activa de lo que queremos hacer de nuestra vida y con ella, lo que con nuestra actuación nos hemos ganado, aquello de lo que somos merecedores." Profesor D. Manuel Calviño.
Y vosotros ¿qué creéis? ¿Existe un destino predeterminado para cada uno de nosotros, o nuestras vidas son lo que nosotros mismos vamos haciendo de ella? Yo no creo en el fatalismo del destino. Si bien es cierto que tu lugar de nacimiento, tu época, tu familia, tu salud, economía, étc., contribuyen a moldear lo que será tu existencia, no es menos verdad que en tus manos está cómo afrontar cada etapa vital. No podemos elegir ciertas cosas que nos vienen dadas, digámoslo así, por el azar o la suerte, pero sí podemos escoger cómo queremos interpretarlas. Para bien o para mal. Aprovecharlas o dejarlas pasar. Ser valientes o cobardes. Progresistas o conservadores. Eso ya es cosa nuestra.
Una vez elegido nuestro futuro, podremos estar acertados o errar, pero en cualquier caso ya no habrá sido nuestro destino el dueño de nuestra vida, sino nosotros mismos. El único destino común e inexorable de todos es la muerte. Hasta ese momento, nosotros gobernamos.
Y puede ser que nos cause miedo esa idea, y prefiramos dejarlo todo en manos del "destino"... Puede ser.













