Impares
"Cada vez son más, eligen la soltería por voluntad propia, son exitosos, consumidores y ya tienen sus propios códigos, usos y costumbres.
El fenómeno de los singles, como se bautizó a los solteros por opción en Estados Unidos, comenzó hace algunos años y ha prendido con fuerza.
Y como suele suceder en este mundo globalizado, esta nueva forma de vivir la adultez se ha desperdigado por el planeta. Según el diario "El Mundo" ya hay seis millones de españoles que disfrutan su soltería. Y en la Unión Europea existen 46 millones de hogares de un solo componente.
En países como Suecia, donde el 40 por ciento de los adultos vive sin compañía, el cambio de mentalidad ha afectado incluso al lenguaje. La palabra ensam, que sería el sinónimo de nuestro "soltero", ha sido reemplazada por la inglesa single para evitar el significado negativo y frío que tenía el vocablo sueco. Y es que la palabra anglosajona se refiere a gente "joven, fuerte y hermosa... y que quiere vivir sola", dice Eva Sandsteadt, autora de "Vivir solo en Suecia".
Conchín Para, fundadora y directora de la revista ibérica "Impar": "Nuestra palabra soltero procede también de soledad en latín, pero hoy estar soltero o vivir solo no tiene que ver con seres solitarios... Yo creo que no hay ninguna (palabra) mejor que impar para definir este nuevo tipo de gente", dice.
Y así es como en España hay fiestas, clubes, viajes y productos varios especialmente dedicados a los impares porque ellos tienen sus propios usos y costumbres. Por ejemplo, en Estados Unidos se ha puesto de moda que las singles enrostren su autonomía llevando en la mano derecha un anillo con un diamante. Porque los solteros voluntarios son pudientes. De hecho, son el sueño de miles de empresas. De muestra, una cifra: consumen más del 60 por ciento de los productos destinados al cuidado personal.
Pero tanta maravilla tiene sus inconvenientes. Un estudio reciente de la Universidad de Hamburgo reveló que la cantidad de singles que disfrutan de sus relaciones sexuales es muy baja en comparación a las personas con pareja estable. Y en la salud también andan peor. Fuman y beben más, tienen mayor tendencia al suicidio y a sufrir enfermedades hepáticas, diabetes o cáncer de pulmón. Por algo dicen que no siempre es bueno seguir la moda." (Lun.com)
Desde niña, siempre he pensado que deberíamos tener la posibilidad de vivir las dos opciones más generalizadas, en cuanto a situación sentimental se refiere. Es una utopía, claro está, porque puedes permanecer soltero (impar) por un tiempo más o menos largo, pero al final, si encuentras una pareja que te hace feliz, te acabas casando. Incluso algunos de los denominados "solteros de oro", han terminado contrayendo nupcias alrededor de los sesenta años...
Me refiero a estar toda tu vida solamente de una de las dos formas. De manera voluntaria, claro está. Pero siempre hay que elegir: o soltero, o casado. Eso es lo que yo siempre me he cuestionado: por un lado, me gustaba la idea de ser una mujer casada y madre... pero por otro, me atraía enormemente la posibilidad de vivir sola, conducir un buen coche, viajar, leer sin interrupciones, escribir sin intermedios forzosos, disfrutar de mi singularidad en un apartamento propio, sin dar explicaciones a nadie y saliendo con quien me apeteciera... Luego resulta que no es tan fácil adquirir un piso en soledad, que no es tan sencillo tener amistades fieles (me lo digan a mí) y libres como tú y que el dormir la mayoría de las veces en tu diseñada cama último modelo más sola que la una no es tan maravilloso como lo pintaban...
Pero insisto: ¿no sería ideal poder vivir dos vidas, siendo tú mismo? ¿cuál nos gustaría más? ¿echaríamos de menos lo contrario a lo que tenemos? ¿podríamos ser felices tanto siendo pares como impares? ¿Se reduciría la infidelidad, al saber que dispondríamos de una segunda vida para compartirla con más de una persona?
Ay...













