31/03/2008

Impares


"Cada vez son más, eligen la soltería por voluntad propia, son exitosos, consumidores y ya tienen sus propios códigos, usos y costumbres.


Es bien sabido que por estos días el tener más de treinta años y ser soltero o soltera no es tan mal mirado como antes. Es más, se podría decir que para muchos la soltería voluntaria se ha convertido en el estado civil de moda.


El fenómeno de los singles, como se bautizó a los solteros por opción en Estados Unidos, comenzó hace algunos años y ha prendido con fuerza.

Y como suele suceder en este mundo globalizado, esta nueva forma de vivir la adultez se ha desperdigado por el planeta. Según el diario "El Mundo" ya hay seis millones de españoles que disfrutan su soltería. Y en la Unión Europea existen 46 millones de hogares de un solo componente.


En países como Suecia, donde el 40 por ciento de los adultos vive sin compañía, el cambio de mentalidad ha afectado incluso al lenguaje. La palabra ensam, que sería el sinónimo de nuestro "soltero", ha sido reemplazada por la inglesa single para evitar el significado negativo y frío que tenía el vocablo sueco. Y es que la palabra anglosajona se refiere a gente "joven, fuerte y hermosa... y que quiere vivir sola", dice Eva Sandsteadt, autora de "Vivir solo en Suecia".


Conchín Para, fundadora y directora de la revista ibérica "Impar": "Nuestra palabra soltero procede también de soledad en latín, pero hoy estar soltero o vivir solo no tiene que ver con seres solitarios... Yo creo que no hay ninguna (palabra) mejor que impar para definir este nuevo tipo de gente", dice.


Y así es como en España hay fiestas, clubes, viajes y productos varios especialmente dedicados a los impares porque ellos tienen sus propios usos y costumbres. Por ejemplo, en Estados Unidos se ha puesto de moda que las singles enrostren su autonomía llevando en la mano derecha un anillo con un diamante. Porque los solteros voluntarios son pudientes. De hecho, son el sueño de miles de empresas. De muestra, una cifra: consumen más del 60 por ciento de los productos destinados al cuidado personal.


Pero tanta maravilla tiene sus inconvenientes. Un estudio reciente de la Universidad de Hamburgo reveló que la cantidad de singles que disfrutan de sus relaciones sexuales es muy baja en comparación a las personas con pareja estable. Y en la salud también andan peor. Fuman y beben más, tienen mayor tendencia al suicidio y a sufrir enfermedades hepáticas, diabetes o cáncer de pulmón. Por algo dicen que no siempre es bueno seguir la moda
." (Lun.com)


Desde niña, siempre he pensado que deberíamos tener la posibilidad de vivir las dos opciones más generalizadas, en cuanto a situación sentimental se refiere. Es una utopía, claro está, porque puedes permanecer soltero (impar) por un tiempo más o menos largo, pero al final, si encuentras una pareja que te hace feliz, te acabas casando. Incluso algunos de los denominados "solteros de oro", han terminado contrayendo nupcias alrededor de los sesenta años...

Me refiero a estar toda tu vida solamente de una de las dos formas. De manera voluntaria, claro está. Pero siempre hay que elegir: o soltero, o casado. Eso es lo que yo siempre me he cuestionado: por un lado, me gustaba la idea de ser una mujer casada y madre... pero por otro, me atraía enormemente la posibilidad de vivir sola, conducir un buen coche, viajar, leer sin interrupciones, escribir sin intermedios forzosos, disfrutar de mi singularidad en un apartamento propio, sin dar explicaciones a nadie y saliendo con quien me apeteciera... Luego resulta que no es tan fácil adquirir un piso en soledad, que no es tan sencillo tener amistades fieles (me lo digan a mí) y libres como tú y que el dormir la mayoría de las veces en tu diseñada cama último modelo más sola que la una no es tan maravilloso como lo pintaban...

Pero insisto: ¿no sería ideal poder vivir dos vidas, siendo tú mismo? ¿cuál nos gustaría más? ¿echaríamos de menos lo contrario a lo que tenemos? ¿podríamos ser felices tanto siendo pares como impares? ¿Se reduciría la infidelidad, al saber que dispondríamos de una segunda vida para compartirla con más de una persona?

Ay...

Posted by Marga at 19:36:27 | Permanent Link | Comments (3) |

30/03/2008

Sentimientos escritos


Al escribir proyectas un mundo a tu medida.
Jesús Fernández Santos (1926-1988) Escritor y novelista español.


Lee y conducirás, no leas y serás conducido.
Santa Teresa de Jesús (1515-1582) Escritora mística española.


El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.
Anónimo


Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.
Emily Dickinson (1830-1886) Poetisa estadounidense.


La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano.
Carmen Conde (1907-1996) Escritora española.



Aún no habiendo terminado el trabajo por el cual me tomé una pausa, vuelvo al blog porque necesito seguir expresándome... Creo que puedo compaginar ambas tareas.

Hay quien necesita hablar, bailar, cantar... para vivir. Yo necesito escribir y relatar. Me encantaría ser leída por mucha gente y algún día, en algún momento, disfrutar de un cierto éxito en mi empeño, pero no es imprescindible.

Sé que el buen escritor debe ser claro, conciso, sencillo y... si es posible (si le es posible) debe llegar al alma de su lector.

Ignoro si disfruto del honor de ser escuchada (sentida) a través de mis letras, pero aunque sólo fuera por el amor y la dedicación que le entrego a mi propósito, creo que merezco esa oportunidad.

Aunque sólo fuera...

Hoy, con la nostalgia borrada a golpe de latigazo, con toda mi energia nueva y estrenando el alma, sé que en una semana o dos a lo sumo, me sentiré feliz. Tan feliz como una niña al salir de la escuela...

Mi humilde ópera prima estará terminada y preparada para la lucha. Como yo.

Gracias por seguir ahí. 


Posted by Marga at 19:02:06 | Permanent Link | Comments (2) |

23/03/2008

Una pausa



Volveré... ya mismo. Mientras tanto, la música habla por mí.




alt : http://www.youtube.com/v/jpCvUgeQuGk&hl=es
Posted by Marga at 21:54:07 | Permanent Link | Comments (7) |

20/03/2008

Días de silencio


Jueves Santo. Silencio. Silencio de la gente que admira respetuosa los Pasos de las Cofradías, silencio emocionado de las falleras al contemplar el fuego que todo lo purifica, silencio de los inocentes que pierden sus breves vidas en la carretera por culpa de la imprudencia de uno o de dos... silencio.


El blog se ha contagiado en cierta manera de esos silencios, de ese mutismo global que nos envuelve. Puede que sea, incluso, necesario... pero yo prefiero que pase el lluvioso día de hoy y el serio día de mañana, solemne donde los haya: triste y luctuoso, para recibir un fin de semana de soleado renacimiento.


En breve, llegará la temporada de Ferias, de farolillos, volantes, color y alegría. El ying y el yang, una de cal y otra de arena, en esta tierra donde todo es posible. A pesar de no ser una asidua visitante de estas fiestas llenas de lunares, disfruto con su ambiente, respirable en toda la ciudad, con su ánimo exaltado y su fuerza vital. No suelo faltar (aunque sólo sea un día o dos) a la Feria de Abril, la de Dos Hermanas y la del Caballo, en Jerez de la Frontera. Ésta última, recomendable a todo el mundo por su estética cuidada y exquisita, su iluminación nocturna, de inmenso colorido y originalidad y sus puertas abiertas a todo visitante.


Esperando quedo pues, la llegada de días más alegres. Mientras... guardo silencio. Como todos.


Posted by Marga at 19:56:43 | Permanent Link | Comments (2) |

19/03/2008

Todos contra papá


Hoy, día del Padre, traigo a este blog el testimonio escrito de un padre que no puede serlo como él quisiera, debido a un penoso proceso de divorcio. La carta la he encontrado en la página web más triste que últimamente he podido visitar: http://www.adiospapa.info/. Ninguna mujer de bien debería hacer pasar al padre de sus hijos por semejante episodio. Hablo, naturalmente, de las parejas que no conocen el término "malos tratos", es decir, de aquellas personas cuya separación obedece en exclusiva a una búsqueda de la felicidad individual. No seamos egoístas por completo. Por favor.


"Soy un padre recientemente separado, en mi caso, no por iniciativa propia, sino por la de mi ex-esposa, quien adoptó esa decisión, a mi juicio, en parte por su inicio de una nueva relación, y por supuesto alentada por las ventajas que la actual legislación le proporcionaban.
Mi caso es el de una persona que trabajó muy duro durante toda su vida para tener una familia y un hogar y un día, mientras veía la tele, la vida le gastó una broma pesada. He de decir que antes de aceptar la destrucción de mi familia traté por todos los medios a mi alcance de salvarla, pero la decisión ya estaba tomada: había un buen negocio a la vista.


No he podido evitar identificarme al leer muchos temas de vuestra página, y aunque es cierto aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos", he revivido la pesadilla que para mí supuso asimilar una situación tan imprevista como inexplicable, sobre todo al pensar en mis dos hijos, entonces de 4 y 3 años, a los que me dediqué en cuerpo y alma desde que vinieran al mundo y que han ocupado y ocupan el centro de mi vida. Yo fui uno más de aquellos hombres desorientados que acuden a un abogado pensando ”esto no puede pasarme a mí, la ley me va a proteger”. Por supuesto, como en tantos otros casos, no hubo lugar a un arreglo de acuerdo mutuo, dado el minucioso conocimiento y estupendo asesoramiento que la madre de mis hijos tuvo en todo momento respecto a lo mucho que podía ganar y lo poco que perder. Cualquier acuerdo pasaba por hipotecar mi vida en uno u otro sentido. Así que tomé la decisión de iniciar un penoso proceso en el que no salí mejor parado de lo que se me auguraba.

Siempre he confiado en la justicia y pensé que el hecho de haber sido un buen padre, de haberme dedicado por entero a mi familia  y de haber edificado económicamente mi hogar avalarían una decisión judicial justa. Todo esto no era difícil de probar, entre otras cosas porque pasaba todas las tardes con mis hijos (el horario laboral de mi ex-esposa es muy extenso) en compañía de una empleada doméstica que vivía con nosotros como uno más de la familia y que estaba tan indignada como yo al comprobar lo que se me venía encima. El juez no permitió que declarase en el juicio. 
Además, pensé que el hecho de que el detonante de la ruptura fuese el inicio de una nueva relación de mi entonces esposa, haría que la decisión judicial asignase la responsabilidad de comenzar una nueva vida a quien lo decide, y no a quien lo padece.


A pesar de poder probar este hecho, a los jueces sólo parecen importarles estos detalles en el caso de alguna famosa. El proceso judicial fue como un mal sueño, en el que no se permitió ni demostrar mi mejor disposición para educar y atender a mis hijos, ni mi mayor dedicación durante el matrimonio, ni mi casi total financiación de nuestro patrimonio. Y lo que es peor, tampoco se me permitió demostrar la falsedad de las numerosas mentiras, injurias y calumnias que la parte (voy a llamarlo por su nombre) contraria vertió sobre mi persona. No podía entender que la persona a la que aun amaba pudiera redactar algo tan bajo.


A título de ejemplo, no sin rubor, os diré que un buen día, al comprobar que nuestra cuenta corriente estaba siendo objeto de transferencias a una nueva a nombre de mi ex-esposa, en una torpe reacción, golpeé una banqueta, lo que me costó una denuncia y juicio por “malos tratos de obra”!. Y allí me vi una vez más, en los malditos juzgados de la Plaza de Castilla. Fui “absuelto por falta de pruebas” gracias a que mi denunciante, en todo un gesto, no compareció, pero la juez se encargó muy bien de remarcar que “no se me consideraba inocente”.

No pretendo justificar cualquier acto violento, y aunque nimio, me avergüenza no haber mantenido la calma, pero quiero pediros que entendáis el sentimiento de una persona acorralada, que ve como todo lo que ama se le desmorona. He llegado a pensar que todo estaba calculado aprovechando la sensibilización social en contra de los repugnantes malos tratos infligidos a sus compañeras por algunos descerebrados. El verme sometido a este juego sucio sí que me hizo sentirme maltratado.
 
Y en este estado de cosas se celebró mi juicio de separación. El juez se limitó a aplicar la norma tan conocida por todos. El texto de la sentencia parece sacado de un documento-tipo con el que tantos de vosotros estaréis tristemente familiarizados.

Tuve que abandonar la casa que tanto esfuerzo me costó conseguir, tuve que dejar el hogar que planeé para mi familia y tantas ilusiones. Allí se quedaba la mujer a la que amé, mis recuerdos, mis planes de futuro, y sobre todo mis dos tesoros, mis hijos. Os aseguro que aún a pesar de haber pasado tan malos momentos, ése fue el día más triste de mi vida.


Debo decir que la pensión de alimentos que se me impuso no es descabellada, dentro de lo desconcertante de obligar a alguien a asumir responsabilidades que siempre ha asumido naturalmente. A pesar de eso, estas cargas junto con la de soportar la mitad de nuestra hipoteca de una casa en la que no puedo vivir, unido a la necesidad de mantener otra economía: la mía (no olvidemos  que el padre también debe vivir en algún sitio) supusieron un descalabro económico importante, lo que me obligó a buscarme un segundo empleo para poder llegar a fin de mes. A partir de ese día, la vida ha sido muy dura. Me vi privado del trato diario con mis hijos. Sí, es cierto que se concede un régimen de vistas, y en mi caso, debo decir que gozo de una cierta “manga ancha” por parte de su madre, quien por otro lado ve (como era previsible) que mis hijos pasan más tiempo en compañía de una empleada doméstica que con sus padres.


Pero la realidad económica que he expuesto, hace que el tiempo material que pueda dedicar a mis hijos deba reducirse al que se indica en la sentencia, y gracias. Intenté vivir en un piso alquilado cerca de mis hijos, pero tampoco pude mantenerlo, por lo que hoy vivo a 50 Km. de ellos, lo que dificulta aun más nuestro contacto.


Por lo demás, mi vida de hoy se ha convertido en una cosa rara y algo triste, en la que uno no sabe muy bien si es el de los fines de semana pares, los impares, o ninguno de los anteriores. No obstante, la naturaleza humana es fuerte y tanto yo como mis hijos vamos adaptándonos a esta especie extraña de relación que entre su madre y el juez han diseñado para nosotros.

Quizá algún día podamos hacer de esto algo feliz y crezcamos sanos."

Posted by Marga at 18:05:06 | Permanent Link | Comments (0) |
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