30/04/2008

Frases bonitas


Ya está bien de lamentos. De aburrida autocompasión. Hoy, unas frases bonitas, llenas de esperanza, fáciles de leer y utilizar.

Pronto estaré de mudanza bloguera... ya contaré. Me he cansado de que sólo puedan verse fotos los primeros quince días de cada mes, aunque ello sea por las crecientes visitas al blog.  Por cierto, mañana estará disponible de nuevo el Blog Images, con fotos curiosas...



"La sonrisa es a la belleza lo que la sal es a la comida" (Carlo Dossi)

"Solamente conocerás a alguien si conoces la razón de sus alegrías y tristezas" (Beurlier)

"Los hombres no se enamoran de lo que ven sino de lo que sueñan" (José Selgas)

"No se puede amar sin dar" (Lope de Vega)

"Las pasiones deben guiarnos, pero no dejarnos ciegos" (Mme Lafayette)

"Quien no perdona no es feliz" (Adam J. Jackson)

"No hagáis el mal y no existirá". (León Tolstoi)

"La música es amor en busca de palabras" (Sidney Lanier)

"Las lágrimas son la sangre del alma" (San Agustín )

"La inteligencia embellece a la gente" (Oriana Fallaci)

"El silencio es un amigo que jamás traiciona" (Confucio)

"El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga" (Giovanni Papini)

"El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio" (Stendhal)


Me quedo con esta última... ¿y vosotros, cuál elegís?

Posted by Marga at 09:22:22 | Permanent Link | Comments (3) |

29/04/2008

Vulnerable, a mi pesar



Reproduzco, por su oportunidad y para quienes no me leían hace un año (30 de Abril de 2007) un post curioso. Su título "Siempre estás enfadada..." 

¡Cuánto daño pueden hacer unas simples palabras! Me pregunto qué hubiera pasado si, en su día, en vez de (o además de) reproches, hubiera escuchado palabras amables. Algún que otro halago.

Seguramente, todo sería muy distinto. Pero seguramente, no lo merecía.

Hace un año también que escuché por teléfono lo que nunca hubiera querido oir. Aún no he podido olvidar y creo que nunca lo haré. "Quien bien te quiere, te hará llorar", dicen. Detesto esa frase...




Lunes, Abril 30, 2007

Siempre estás enfadada...

 

Mi madre me lo decía de pequeña, contínuamente. De adolescente, algo menos, y cuando llegué a la edad adulta, ya nunca más me lo dijo (puede que por temor, aunque estoy segura de que lo seguía pensando...)


Hoy me lo ha dicho él... he disimulado como he podido, bromeando, pero me ha matado. Esa frase que titula el post de hoy, llana y simplemente, me mata.


Y lo hace porque la considero injusta. Está claro que la apreciación que de nosotros mismos tenemos en nuestra mente, no necesariamente coincide con la que tienen los demás... Nosotros nos contemplamos a través de un espejo benévolo, complaciente, en el que casi siempre nos vemos bien. Y cuando no es así, nos perdonamos nuestros defectos con suma facilidad.

Yo nunca me he visto como esa persona extremadamente seria, fría y fácilmente enojable que algunos señalan. Pero teniendo en cuenta que es la imagen que de mí poseen dos de mis seres más queridos, debe ser cierto. Lamentable y penosamente cierto... Y sin embargo, yo no soy consciente de ello.
 

También es verdad que siempre señalamos en el prójimo aquéllo que no nos gusta, pero no hacemos lo propio con lo que sí nos agrada. Y probablemente, la balanza se incline del lado positivo... pero eso no nos lo dirán. Ni nosotros se lo diremos a ellos.


¡Con el bien que nos hacen a todos unas palabras bonitas...!


(P.D.: Él es J.J.)



Posted by Marga at 09:11:15 | Permanent Link | Comments (6) |

28/04/2008

De mentiras, verdades y silencios...



"El hábito de mentir se puede transformar en un trastorno de la personalidad que podríamos llamar 'seudologia fantástica' que es una compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración en los espectadores.


Este afán por impresionar está basado en la imperiosa necesidad de resultar valiosos y geniales por medios tramposos ya que por los naturales de la simpatía y ser espontáneos dudamos el poder conseguirlos.


Refleja, por un lado, la ambición de ser dignos de amor y "ojito derecho" de los demás como antes de ser destronamos por el proceso de maduración lo éramos de los padres; por otro lado, se pone de manifiesto nuestra profunda duda de no ser dignos en base a la distancia, la dureza, el aislamiento y la falta de adaptación que sufrimos, que asemejan pruebas de algún tipo de minusvalía.


Jugar limpio, ser naturales, es el mejor camino para ser aceptados por los demás. Lo primero es que nos acepten aún siendo humildes y mediocres. Una vez conseguida esta aceptación básica entonces se puede intentar el asalto al mérito, que ya no será un mérito agresivo (de esos que aunque la persona valga mucho nos da igual porque nos cae antipática) sino un afán de darnos más, de buscar una mayor cualidad, de jugar más fuerte, una activa entrega para participar, colaborar, sugerir y animar la vida familiar, los equipos de trabajo, los grupos de amigos o la excelencia profesional." (José Luis Catalán Bitrián)



Sé de un par de personas que tienen este mal hábito de mentir. Mienten porque sí, sin más. Porque sus mentiras son más atrayentes y simpáticas que sus verdades, tan insulsas. A base de hacerlo una y otra vez, terminan por creerse sus propias invenciones. Ellos, porque el resto no.


En realidad tienen una autoestima muy baja, cuando no nula. Ello hace que piensen que no son "gran cosa" y que necesitan de la mentira como del aire para subsistir. En el fondo no son más que indivíduos hambrientos de amor y empatía por parte del prójimo, de la sociedad.


Yo odio la mentira. Sin rodeos. La odio. Gracias a eso, carezco de amistades... aunque ¿quién quiere amigos a los que habría de mentir...?


Incluyo en el apartado de "mentirosos" a aquéllos que omiten la verdad por sistema, aludiendo a la necesidad de evitar un daño con ello. No decir la verdad y actuar a espaldas de alguien es otra forma de mentir. Prima hermana de la hipocresía.


No quiero que se interprete esto como una defensa de la sinceridad a ultranza que convierte a la persona en un estúpido que te escupe a la cara cuantos defectos tienes, amparándose en su "forma de ser". Generalmente, este tipo de "sinceros" no te suele señalar tus virtudes, sólo se detiene en tus "inconvenientes". Éstos, quizás, sean los personajes más dañinos. Pueden dejar tu autoestima en el subsuelo... Sería otra forma de "elevarse" sobre los demás, a costa de minusvalorarlos constantemente.


La "callada por respuesta", a mi entender, es la opción más acertada cuando la otra persona no nos conviene, nos anula, nos menosprecia o nos insulta de alguna forma. O cuando no queremos mentirle. No hay nada peor que la duda, la incertidumbre. El no saber.


Es cruel, sí.  Lo he comprobado.


Posted by Marga at 10:36:15 | Permanent Link | Comments (10) |

25/04/2008

Adicciones


 
"- A una persona: Puede ser un amante, un hijo... Este tipo de adicción conlleva el no poder vivir independientemente de la otra persona, sentir que es posesión. Tal adicción es santificada por nuestra cultura (¡cómo le quiere!) cuando en realidad no es más que egoísmo camuflado. Si realmente buscas el bien de la otra persona, le dejas ser independiente que es lo necesario psicológica y biológicamente. El padre que sufre este tipo de adicción hacia su hijo, se molesta por su independencia y piensa que es un desagradecido. Si la dependencia es recíproca, es muy difícil evolucionar en la vida, como el hijo que vive con su madre durante toda su existencia.
 

- A una relación: Hay personas adictas a la idea de tener una relación. Están más enamorados de la idea de tener pareja que de la persona. Existen dos tipos: los que rompen y reinician relaciones, y los que se aferran a los efectos reforzantes de su relación ("Te odio pero no puedo dejarte"). Muchas parejas se mantienen unidas por muchas otras razones que por amor.



- Al romance: Estos individuos viven tentados por el romance, la aventura, la pasión. Se preocupan por los rituales románticos: citas, cenas, sexo en lugares poco comunes... toda la parafernalia tentadora del romance pasajero. Esta adicción suele ser el resultado de la fantasía, el infantilismo, el subdesarrollo afectivo. Buscan la seduccion, la conquista, pero luego se cansan. Son inmaduros que suelen ser considerados ídolos sociales. Un claro ejemplo de adicto al romance era Don Juan, y normalmente a quien así se le denomina, coincide con este perfil." (Tuotromedico.com)



¡Qué peligrosas son estas adicciones! ¡Estos enganches personales! Pero... el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra... ¿Alguno de nosotros no ha estado en alguna ocasión atado mental y emocionalmente a alguien, aún sabiendo que no era nada saludable para su bienestar? En lo que a mí respecta, no es que no tire piedra alguna, es que no me molesto ni en armarme...


La madre (más que el padre) que se obsesiona con la compañía eterna del hijo, es digna de observación. Suelen ser siempre víctimas y su débil salud siempre se antepone a las preferencias del vástago, sobre todo cuando éste insinúa que ya es hora de abandonar el nido. Hay que tener mucha fuerza de voluntad y mano izquierda para enfrentarse a un progenitor de esta especie, sin que nadie resulte herido.


En cuanto a tener una relación por el mero hecho de no estar solo, también tiene su miga. Conozco a una señora muy familiar que siempre tuvo claro que la idea de familia con hijos, perro y algarabía había sido diseñada para ella. Con los años, la viudez y la independencia de su prole (y la muerte del perro), es independiente, hace de su capa un sayo y vive más plenamente que nunca. Si tuviera que replantearse su vida, quizás cambiaría algunas cosas...


¿Y el adicto al romance? De este tipo ya hablé en un post anterior, pero quizás a este estudio psicológico la idea machista del Don Juan le ha podido. ¿Es que acaso no hay Doñas Juanas? ¿No existen mujeres adictas al coqueteo sin más razón ni meta? En mi humilde opinión y como representante del sexo femenino en esta página (opinad, chicas, opinad), haberlas haylas.


Como decía Coco Chanel: "La coquetería es la conquista del espíritu por los sentidos". Y, según dicen, las mujeres tenemos seis... ¿no?



Posted by Marga at 09:16:02 | Permanent Link | Comments (4) |

24/04/2008

Sentimientos


El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.
Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.

Estoy totalmente de acuerdo con esta cita.



El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor.
Molière (1622-1673) Comediografo francés.

El que no lo es, a mi juicio, ama más y mejor...



El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.
Inmanuel Kant (1724-1804) Filosofo alemán.

Creo que aquí el género es lo de menos. Hay hombres celosos de sus mujeres aunque ya no las amen... Sentido de la propiedad, creo que le llaman...



El enamorado celoso soporta mejor la enfermedad de su amante que su libertad.
Stendhal (1783-1842) Escritor francés.

Por supuesto. Ésta es la base de la violencia machista. Soportan mejor incluso su muerte.



En los celos hay más amor propio que amor.
François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

Amor propio, inseguridad, miedo, orgullo...



El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo.
Alain (1868-1951) Filósofo y ensayista francés.

¡Cuánto sueño roto por temor a equivocarnos...!



Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

Puedo presumir de tener unos lectores de naturaleza exquisita. Casi todos me han felicitado por mi novela. Y el que no lo ha hecho aún, seguro que es por falta de tiempo.



Posted by Marga at 09:34:53 | Permanent Link | Comments (5) |
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