Convencionalismo e infidelidad
En la INFIDELIDAD, el convencialismo adopta como verdadero algo falso. "El autoengaño consciente", puesto que la base de toda infidelidad implica una mentira.
Se sabe que el convencionalismo son opiniones, actitudes o procedimientos basados en ideas falsas, ya sea por conveniencia propia, social, por pereza, o más simplemente por comodidad y se admiten como verdaderas.
El morbo por lo prohibido es una simple excusa, puro convencionalismo, como otras tantas para hacer lo que a uno realmente le da la gana sin romper con sus cánones de vida. Justifica algo que socialmente, psicologicamente y moralmente no está bien visto.
CONVENCIONALISMO: actitud y comportamiento que se muestra por esconder la cabeza bajo tierra en caso de peligro, simulando al avestrúz.
En psicología se clasifican a las personas en tres grupos. Ninguno es peor ni mejor que el otro, simplemente son formas de ser.
Por regla general, todas las personas tenemos algo de los tres grupos aunque destacamos en uno de ellos en particular.
Preconvencional.- Actuar de forma considerada correcta, por temor al castigo. Por ejemplo, así actuan los niños.
Convencional.- Seguir las normas que marca la sociedad por convencimiento. Ejemplo : Casarse, tener hijos, ser de una u otra religión...
Posconvencional.- Son las personas que crean sus propias reglas a pesar de poder tener a todo el mundo en contra.
Yo conozco a personas bien definidas en cada uno de los tres grupos. Sin mezclas. Las convencionales y las posconvencionales tienen todo mi respeto. Las que actúan como niños, siendo adultos, no.
Está claro que el único grupo que corre algún riesgo vital es el tercero. Son los rebeldes, los arriesgados, los valientes, los insensatos, los imprudentes... y los que aportan algo nuevo a sus vidas y probablemente a la vida de los demás. Para no dar lugar a equívocos, me refiero a los que crean sus propias reglas dentro del conocimiento del bien y del mal, es decir, incluyendo el respeto al prójimo en su código de conducta. Los rebeldes sin causa que únicamente dañan y crean malestar, estarían a mi juicio en un subgrupo próximo al primero, pero a la inversa...
¿Podemos elegir nuestro grupo, o nos viene dado ya desde el nacimiento? ¿En cuál me incluiríais a mí...? Si alguien me conoce mínimamente, lo tendrá muy fácil.
Una última pregunta: ¿Habéis visto la película INFIEL? En su día, fuimos al cine a verla dos parejas. Cada una de ellas sacó una conclusión totalmente opuesta, tras su final. Lo curioso es que los dos miembros de cada pareja estábamos de acuerdo... ¡Menos mal! Aún hoy, cuando nos reunimos, seguimos discutiendo por ese final ambiguo... Curioso.
Se sabe que el convencionalismo son opiniones, actitudes o procedimientos basados en ideas falsas, ya sea por conveniencia propia, social, por pereza, o más simplemente por comodidad y se admiten como verdaderas.
El morbo por lo prohibido es una simple excusa, puro convencionalismo, como otras tantas para hacer lo que a uno realmente le da la gana sin romper con sus cánones de vida. Justifica algo que socialmente, psicologicamente y moralmente no está bien visto.
CONVENCIONALISMO: actitud y comportamiento que se muestra por esconder la cabeza bajo tierra en caso de peligro, simulando al avestrúz.
En psicología se clasifican a las personas en tres grupos. Ninguno es peor ni mejor que el otro, simplemente son formas de ser.
Por regla general, todas las personas tenemos algo de los tres grupos aunque destacamos en uno de ellos en particular.
Preconvencional.- Actuar de forma considerada correcta, por temor al castigo. Por ejemplo, así actuan los niños.
Convencional.- Seguir las normas que marca la sociedad por convencimiento. Ejemplo : Casarse, tener hijos, ser de una u otra religión...
Posconvencional.- Son las personas que crean sus propias reglas a pesar de poder tener a todo el mundo en contra.
Yo conozco a personas bien definidas en cada uno de los tres grupos. Sin mezclas. Las convencionales y las posconvencionales tienen todo mi respeto. Las que actúan como niños, siendo adultos, no.
Está claro que el único grupo que corre algún riesgo vital es el tercero. Son los rebeldes, los arriesgados, los valientes, los insensatos, los imprudentes... y los que aportan algo nuevo a sus vidas y probablemente a la vida de los demás. Para no dar lugar a equívocos, me refiero a los que crean sus propias reglas dentro del conocimiento del bien y del mal, es decir, incluyendo el respeto al prójimo en su código de conducta. Los rebeldes sin causa que únicamente dañan y crean malestar, estarían a mi juicio en un subgrupo próximo al primero, pero a la inversa...
¿Podemos elegir nuestro grupo, o nos viene dado ya desde el nacimiento? ¿En cuál me incluiríais a mí...? Si alguien me conoce mínimamente, lo tendrá muy fácil.
Una última pregunta: ¿Habéis visto la película INFIEL? En su día, fuimos al cine a verla dos parejas. Cada una de ellas sacó una conclusión totalmente opuesta, tras su final. Lo curioso es que los dos miembros de cada pareja estábamos de acuerdo... ¡Menos mal! Aún hoy, cuando nos reunimos, seguimos discutiendo por ese final ambiguo... Curioso.














